DISFRUTAR DE UN BUEN QUESO


1º.- Tomarlo a la temperatura adecuada, en nuestro caso, de 18 a 20ºC .
2º.- Olerlo antes de comerlo, diferenciando la corteza del interior.
3º.- Masticarlo lentamente; para apreciar los matices hay que distribuir el queso por todos los rincones de la boca.
4º.- Una vez ingerido, esperar a percibir el retrogusto final, que en nuestros quesos tienen su propia personalidad (dejan buen sabor de boca)
5º.- Tomar otros alimentos entre un queso y otro; unos complementan el sabor ( uvas, manzanas, membrillo, mermeladas, miel de bosque), otros los neutralizan (pan, vino, agua)

CONSERVACIÓN DEL QUESO
El buen queso, como el vino, hay que mimarlo. Para que el queso no se agriete ni reseque es conveniente envolverlo en paño ligeramente humedecido y guardarlo en la parte baja (menos fría) del frigorífico. Una bodega es el sitio ideal pero es difícil conseguir un lugar con 85-90% de HR y de 10 a 14ºC de Tª.
Es conveniente sacarlo un par de horas antes para que se atempere y poder degustarlo en sus óptimas cualidades.